El estudio de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos ha puesto final al mito de que el uso de preservativo disminuye las sensaciones de los hombres durante el coito recogiendo los testimonios de un gran número de hombres que disfrutaron igual usando condón.
Precisamente, objetar que reduce su placer es el argumento que más esgrimen ellos para no usar protección.
Los resultados revelan que no hay ninguna causa física que haga que el uso de profilácticos disminuya el goce en un encuentro sexual y que la satisfacción depende más de factores psicológicos como estar bien con la pareja, la duración del encuentro o que haya otro tipo de prácticas como el sexo oral, o, en negativo, factores fisiológicos como la dificultad para lograr una erección que, por otra parte, actualmente tiene remedio previa consulta a un sexólogo o a un especialista.
Juegos y preservativo
Los 1875 hombres que participaron en el estudio –con una media de edad de 26 años- escribieron, durante un mes, un diario en internet en el que describían sus comportamientos sexuales, con o sin preservativos, sus sensaciones y valoraban su excitación.
Un 29,8% de las anotaciones incluyeron el coito vaginal. Los hombres del estudio usaron preservativo en un 85% de los casos y se mostraron satisfechos.
Los hombres otorgaron calificaciones más altas durante su uso completo si hubo estimulación manual de los genitales o sexo oral. Los más satisfechos eran los que tuvieron una relación más intensa y duradera y encontraron cómodo el uso del preservativo.
O sea, que el goce sexual está más relacionado con la psicología del sexo y depende más de que haya una buena estimulación, juegos, pasión, intensidad e imaginación.
Los responsables del estudio sugieren que la asociación entre preservativo y menor placer es psicológica, que procede de antiguas creencias y que sucede, sobre todo, en los hombres que los usan con menor frecuencia, de manera incompleta o rara vez.
Asimismo, los que menos placer experimentaron fueron los que tuvieron dificultades para lograr la erección o los que vivieron malestar con la pareja durante el acto.