Una investigación sobre los usos y efectos de los vibradores realizada por el Centro de Promoción de la Salud Sexual entre 3.800 mujeres de 18 a 60 años reveló que el uso de vibradores mejora la función sexual y promueve comportamientos saludables.
Los vibradores, según este estudio y otros de similares características no sólo sirven para divertirse e introducir variedad en los juegos sexuales en solitario o en pareja (¡que no es poco!) sino que también tienen importantes efectos en la salud sexual y en el deseo:
-Sus patrones de vibración, con impulsos de amplitud y frecuencia variables aumentan la excitación y la facilidad para llegar al orgasmo tanto en mujeres como en hombres.
-Sus impulsos regulares ayudan a llegar al orgasmo por lo que están indicados para mujeres con anorgasmia.
-Son excitantes y ayudan a restablecer el deseo cuando éste escasea. Y es que cuanto más se practica el sexo –con imaginación, complicidad y buenas vibraciones- más se desea.
-Al aumentar la excitación y la lubricación, disminuye el dolor que sufren algunas mujeres durante las relaciones sexuales. En un buen ambiente, los vibradores ayudan a disfrutar más y relajan y liberan a las mujeres.
Salud y vibrador
La encuesta reveló que el 52% de las mujeres han usado un vibrador.
El 71% de las mujeres declararon no tener síntomas genitales negativos asociados al uso del vibrador.
Los autores del estudio relacionaron el uso del vibrador con una sexualidad saludable en la que las mujeres que lo usan acuden al ginecólogo y se autoexaminan las mamas. Los vibradores contribuyen a que las mujeres disfruten del sexo y tienen mínimos efectos secundarios.
¿Dildo o vibrador?
Los dildos (también conocidos como consoladores, aunque este término está cayendo en desuso porque se considera peyorativo) son juguetes sexuales, normalmente de forma fálica, que se pueden usar para masturbarse en solitario o para juegos con la pareja.
La principal diferencia entre los vibradores y los dildos es que los primeros tienen vibración.
Actualmente, muchos vibradores ofrecen diversos programas de vibración con más o menos intensidad en los estímulos y con diferentes patrones de pulsaciones. Algunos, incluso, permiten crear programas propios, según los gustos de su usuaria.
Además, los vibradores pueden tener todo tipo de formas; no sólo sirven para la penetración sino que hay muchos que sirven para estimular el clítoris, para masajear todo el cuerpo, relajarlo y darle calor, de doble estimulación o triple y, también, para dar placer a los hombres.